¿Qué es el Síndrome Postvacacional?
Luego de unos cuantos días desde que los hijos dejaron el uniforme y los libros al terminar su año, ha empezado la cuenta atrás para muchos que ven desde ya la inminente llegada del [em]nuevo ciclo escolar[/em], produciendo algunos sentimientos y situaciones que suelen ser ya conocidos.[h2]¿Qué se conoce como el [strong]Síndrome Postvacacional[/strong]?[/h2]
Para grandes y chicos no es más que la aparición de síntomas como: nerviosismo, angustia, ansiedad, alteraciones del sueño, irritabilidad, fatiga, pérdida de apetito, e incluso malestares estomacales y vómitos; producto del inminente fin de las vacaciones y el cambio en su [em]estilo de vida relajado y sin preocupaciones[/em].
Aunque el síndrome no está reconocido por la [em]Organización Mundial de la Salud (OMS)[/em] como una enfermedad, sí está claro para los especialistas que es una condición que experimenta una enorme cantidad de la población a nivel mundial cada vez que se produce el [em]inicio de un nuevo año escolar[/em].
Expertos que trabajan la materia indican que es un proceso completamente normal que debe ser asumido y manejado como tal. Estos episodios duran en promedio entre uno y siete días e irán disminuyendo en la medida que las personas se vayan adaptando al nuevo [em]ritmo de vida[/em].
Cuando el [em]periodo de adaptación[/em] y los síntomas se mantienen pasadas dos semanas, sí debe prestarse particular atención pues puede tratarse entonces de [em]problemas de adaptación del niño o individuo[/em] a su nuevo esquema diario; algo que los psicólogos conocen como [em]“trastorno adaptativo”[/em].
Conviene recordar, en especial con los más chicos, que es necesario prestarles atención constante para identificar a tiempo situaciones que puedan afectarles tanto el estado emocional como el [em]rendimiento escolar[/em]. Los [em]cambios de profesores, compañeros[/em], centros de estudios; o incluso cuando estan ante el [em]inicio de la vida escolar[/em], son circunstancias que precipitan en los niños la formación de [em]miedos que dificultan su desarrollo y aprendizaje[/em], siendo estos temores totalmente normales, pero teniendo que ser controlados, pues pueden hundirlos en una espiral dañina si no son manejados correctamente.
